El santísimo Cristo del Paño

El Santísimo
Cristo del Paño

Una leyenda cuenta que los Reyes Católicos traían entre sus enseres un lienzo de Jesús Nazareno que enarbolaban al conquistar las plazas. Al conquistar Moclín  el 26 de julio de 1486. Los Reyes Católicos divisaron desde Moclín toda la llanura de la vega y la misma ciudad de Granada, por lo que decidieron desprenderse de algunas de las cosas que traían, entre ellas de esa imagen de Jesús Nazareno que permaneció en una de las capillas laterales del templo que la misma Reina mandara construir hasta el siglo XVII.

Fue a finales del  siglo XVII cuando un día el sacristán del templo, que estaba limpiando el Cristo, imploró que le curara de las cataratas que padecía, o enfermedad del Paño, como era conocida y de una manera milagrosa se le desprendieron las cataratas al sacristán y comenzó a ver con claridad, por lo que al Cristo se le dio el sobre nombre de Cristo del Paño.

En Moclín el 5 de octubre había una feria de ganado, que traía consigo  la afluencia de mucha gente  que de paso aprovechaban para visitar al Cristo del Paño, que ya tenía fama de milagroso. Y es a partir del siglo XVIII cuando comienzan unos cultos más organizados entorno a esta devoción al Cristo del Paño que iba creciendo en afluencia de peregrinos, hasta el punto que el 5 de octubre el templo se quedaba pequeño para albergar a toda la gente que se daba cita para venerar la Imagen; por lo que Párroco decidió sacar la Imagen a la puerta de la Iglesia después de la Misa de alba. La explanada de la Iglesia se quedó también pequeña para acoger a los peregrinos, por lo cual se decidió posesionar la Imagen por el pueblo para que todas las personas que se daban cita en Moclín el día 5 de octubre, pudieran venerar la Imagen del Cristo del Paño.

Es posible que ya el siglo XVI hubiera alguna devoción de carácter más local al Cristo, pero no es hasta el siglo XVII, cuando se tiene constancia de un culto más extendido.

Romería del Cristo del Paño
en Moclín

La celebración de los cultos principales comienzan el último domingo de septiembre con la bajada del Cristo desde el camarín a las andas. Cinco  días antes del cinco de octubre se celebra el quinario de preparación para  la fiesta; celebrándose la fiesta principal el día cinco de octubre. El Cristo permanece en la andas hasta el último  domingo de octubre, en el que después de la celebración de la Santa misa, vuelve otra vez al Camarín.